lunes, 26 de junio de 2017

Volcán Reclús: El misterioso volcán de la patagonia que lleva el nombre de un anarquista


A 25 kilómetros del Parque Nacional Torres del Paine y a unos 125 km al noreste de Puerto Natales, sobre la cuenca de alimentación del glaciar Amalia, región de Magallanes, se erige un mítico volcán. El primer registro que de él se tiene, data de 1879, cuando los tripulantes de la goleta Alert fueron testigos de su erupción y le nombraron Reclús en honor del destacado anarquista fundador de la geografía social, Eliseo Reclús. Luego, en los primeros años del siglo XX, el geólogo sueco P. Quense intentó ubicar el lugar exacto de la erupción. Sin embargo se le confundió con el cerro “Mano de Diablo”.

Recién en 1987 y gracias a los sobrevuelos en helicóptero, se localizó el lugar exacto del volcán, el cual se divisó a 10 kilómetros del cerro Mano de Diablo. Consecuencia del cambio climático acelerado por el desarrollo del capitalismo devastador, desde el glaciar Amalia cada vez es más fácil para quienes se acerquen, divisar al volcán. Aún así arribar a su cúspide requiere de un excursionismo especializado y un importante despliegue de soporte asistido. Los pocos que lo han visitado señalan que el lugar se encuentra rodeado de una naturaleza exuberante junto a huemules que recorren sus senderos conformados por rocas errantes expulsadas por el volcán hace cientos de años.

Reclús fue un viajero infatigable, amante de la Tierra y un observador minucioso de todos los elementos del paisaje, caracterizaciones que plasmó en una fructífera obra geográfica. Tuvo la oportunidad de viajar por Chile e incluso le dedicó un libro a la geografía de la región, obra titulada "La Jeografía de Chile". Como teórico del anarquismo desarrolló distintas perspectivas analíticas en donde defendió una sociedad organizada sin jerarquías, orden social que para Reclús se alcanzaría mediante la evolución de la humanidad, mientras más anarquismo existiese, –sostenía– la sociedad sería más evolucionada.

Compañero de Mijaíl Bakunin y Piotr Kropotkin, participó activamente en La Primera Internacional de Los Trabajadores y en La Comuna revolucionaria de París de 1871. También se destacó por ser un colaborador de la Escuela Moderna de Barcelona, acosenjándole a Francisco Ferrer i Guardia, con quien mantuvo correspondencia, que para aprender, antes hay que comprender. Con ello quería decir que en vez de raciocinar sobre lo inconcebible, hay que comenzar por ver, por observar. «Sobre todo en la geografía, conviene proceder por la vista, por la observación directa de esta Tierra que nos ha hecho nacer y que nos da el pan que nos alimenta. Si tuviese la dicha de ser profesor de geografía para niños, sin verme encerrado en un establecimiento oficial o particular, quizá ni pronunciaría ante ellos la palabra griega geografía, pero sí les invitaría a largos paseos comunes, feliz de aprender en su compañía».

La verdadera escuela, sostenía Eliseo Reclús, debe ser la naturaleza libre con sus hermosos paisajes para contemplarlos, con sus leyes para estudiarlas, pero también con sus obstáculos para vencerlos. No se educan seres humanos animosos en salas estrechas con ventanas enrejadas. Es en la alegría de bañarse en los lagos y en los torrentes de la montaña, los paseos por los ventisqueros y los campos de nieve, es escalando en las elevadas cumbres donde se encuentra la genuina motivación y reflexiones acordes con una vida en libertad. En la naturaleza no sólo aprenderán fácilmente lo que les podría enseñar ningún libro, sino que también se habrán encontrado frente al peligro y lo habrán enfrentado alegremente.

«Para Reclús la evolución  y  la  revolución  son  dos  conceptos  totalmente relacionados, esto es, no contradictorios. Y a tal grado se genera esa relación que no son pocas las veces en que resulta sumamente complicado definir los límites de uno y de otro. En su opinión el simple añadido de la violencia no marca diferencia alguna entre estos términos puesto que él arguye que tanto hay evoluciones violentas como revoluciones tranquilas. Y lo que vendría a establecer la diferencia sería el paso, la acción, el desenvolvimiento más allá de lo establecido. Bajo esta óptica, la evolución devendría en revolución en el preciso momento en que diese ese brinco, ese salto que le colocase ante una nueva visión, una nueva situación. Y una vez agotado ese proceso, una vez que se hubiese normalizado, la revolución devendría de inmediato en evolución. Y así, ese movimiento continuo, eterno, se constituye en la vida misma.

Bajo este prisma el anarquismo en cuanto concepto de vida, debe forzosamente adentrarse en el eterno proceso de evolución, revolución, evolución. Sin olvidar, por supuesto, los procesos involutivos que Reclús denomina evoluciones negativas y que representan un retroceso, esto es, lo que en política se denominaría la contrarrevolución» (Chantal López y Omar Cortés)

Para Eliseo Reclús el socialismo libertario se constituye como un movimiento por el advenimiento de una sociedad en la que no habrá amos ni carceleros, tampoco ricos ni pobres, sino hermanos que tendrán todos su pan cotidiano, iguales en derechos, manteniéndose en paz y en cordial unión, no por obediencia a las leyes, acompañadas siempre de terribles amenazas, sino por el respeto mutuo de intereses y por la observación científica de las leyes naturales. 

¿En recuerdo de tales perspectivas libertarias, los tripulantes de la goleta Alert, le dedicaron el nombre cuando divisaron fuego en lo que pareciese un volcán mientras navegaban en 1879? No lo sabemos. Los documentos a los que hemos tenido acceso lo vinculan a la importancia de Reclús como geógrafo, sin embargo tal vez pudo ser por su conocida lucha como difusor y defensor de los ideales anárquicos. No sería de extrañar esta segunda opción si consideramos que dentro de los trabajadores navieros el anarcosindicalismo tuvo una gran influencia desde fines del siglo XIX.

Entre la actividad de un volcán y el pensamiento de Eliseo Reclús existen interesantes similitudes. Los volcanes estallan tras largos periodos de aparente inactividad, lo que puede equipararse con la construcción del movimiento anarquista. Durante muchos siglos y mediante infinitas acciones y enseñanzas, hombres y mujeres motivados por los bellos ideales de amor, apoyo mutuo, acción directa y horizontalidad, han consolidado el anarquismo como una de las expresiones más importantes de las sociedades por encontrar la libertad. Después de siglos de lenta evolución, el movimiento anarquista concretó revoluciones que marcaron épocas de grandes cambios sociales en la modernidad, erupciones que resistieron al desarrollo del capitalismo, movimientos que tal vez algunos tildaron equivocadamente como espontáneos. Sea como fuere, espontáneo no quiere decir sin causalidad. Tampoco quiere decir de un día para el otro. Así, el anarquismo como los volcanes y sus erupciones rojinegras, eclosiona los paisajes sociales, conformando nuevos caminos y sendas morales, prefiguraciones evolutivas encaminadas hacia la liberación total. Como los volcanes, el anarquismo se organiza por debajo y en unión con distintas fuerzas genera erupciones sociales que sorprenden a muchos. Sin embargo el anarquismo, a diferencia de los volcanes, no violenta la vida de los pueblos con su lava sino que atemoriza a quienes labran contra él la miseria, la opresión y la injusticia.

En el año 2012 las comunidades cercanas a Puerto Natales, las autoridades sísmicas y de la ONEMI, estaban alertas debido a la actividad sísmica registrada. Entonces se pensó que en el volcán Reclús pudiese estar el origen de los movimientos. Se requirieron expediciones y estudios en la zona, lo que ha facilitado un conocimiento mayor del volcán y su entorno natural. Pese a las alarmas no se ha generado aparente actividad de lava en los alrededores y los monitoreos sísmicos en la región no estarían vinculados directamente al volcán. Sin embargo la naturaleza nos alerta del cambio climático, pues el glaciar que rodea al Reclús se deshiela a paso firme.

El Volcán Reclús –tal como el geógrafo anarquista francés– nos recuerda así la importancia de luchar por una vida en libertad, en donde se respete los entornos naturales, los territorios, el agua y los pueblos que resisten contra el capital. Tal como lucharon en 1921 los obreros de la Patagonia Rebelde, tal como lucharon y dieron su vida Matías Catrileo, Luis Marileo y  Patricio González, entre muchas más. Seguramente cada vez será más visible el volcán Reclús debido al deshielo de glaciar Amalia, esperemos que también sea más visible y estudiada la formidable obra del geógrafo francés y su anhelada máxima expresión del orden: La Anarquía, la asociación sin autoridad. 


N&A



jueves, 8 de junio de 2017

Valparaíso: Alcalde Jorge Sharp amedrenta a familias y amenaza desalojar biblioteca comunitaria

Alcadía símbolo de la nueva política del Frente Amplio inicia guerra contra movimientos sociales de Valparaíso
  
Mediante redes sociales se ha difundido un comunicado en donde aseguran que funcionarios municipales de Valparaíso amedrentan a familias de Cerro Monjas y amenazan con desalojo de Biblioteca Luis Armando Triviño. Comunicado que difundimos a continuación. (N&A)

La Biblioteca Antiautoritaria Luis Armando Triviño se encuentra en funcionamiento en un lugar okupado, lo que debido a su anterior abandono, deterioro y antigüedad, se le presenta un contexto donde la Municipalidad de Valparaíso, ocupando técnicas de amedrentamiento, se encuentra generando un ambiente de tensión entre lxs vecinxs, amenazando el desalojo del edificio completo y las viviendas aledañas con fuerza pública.

El día 5 de Junio a las 12Hrs (aprox), cuando en la biblioteca se encontraba sin gente. Dos sujetos, forzaron las dos puertas de acceso, haciendo ingreso a la Biblioteca. En ese momento, lxs vecinxs, al escuchar mucho ruido, se encuentran con estos sujetos, y los encaran preguntándoles el porqué de su ingreso, y ellxs responden argumentando que eran funcionarios municipales, que venían a ver el estado de las casas que demolerían en una semana, al ver la insistencia de lxs vecinxs, se fueron rápidamente.

El día miércoles 7 de Junio, llega una carta sin firma, ni timbre, donde se notifica el desalojo del recinto, ya que este cuenta con ‘’daños estructurales’’ que según ellxs ‘’impiden su habitabilidad’’.

El edificio en cuestión actualmente se encuentra ocupado por alrededor de 5 familias, las cuales también han sido amedrentadas ante un pronto desalojo con fuerza pública, sin ninguna solución más que dejarlxs en la calle (cabe mencionar que la persona más antigua, ocupa el edificio hace más de 15 años).

Esto nos hace pensar en los proyectos gentrificadores que ha venido promoviendo la ciudad, los cuales excluyen a la gente que ocupa edificios abandonados,  fomentando nuevos y carísimos  proyectos que le vienen a dar plusvalía a sitios que nunca nadie les ha dado uso, dándole un valor comercial, invisibilizando a la gente y los proyectos que manera autónoma e ilegal, hacen uso de estos espacios.

La Biblioteca lleva funcionando más de 3 años en este espacio con sus respectivos turnos de biblioteca, actividades solidarias, talleres y constantes instancias que buscan aportar al conflicto cotidiano de dominación, haciendo énfasis a que nunca ha sido nuestro objetivo, ser una alternativa cultural.

Este proyecto no se limita a un espacio físico, sin embargo, este momento de tensión nos mantiene en alerta, pausando las actividades y enfocándonos en la continuidad de este proyecto.

Hacemos un llamado solidario a todxs quienes han participado, colaborado o han compartido alguna vez en este espacio, a informarse y a estar atentxs a lo que pueda acontecer en los próximos días, ya que el municipio  ha amenazado  un pronto desalojo con fuerza pública. A pesar de lo que pueda suceder con el espacio físico actual, independiente de las arremetidas represivas en la que nos vemos envuelto, nos mantenemos firmes ante nuestras convicciones.



POR LA PROLIFERACIÓN DE LA ANARQUIA

Y LOS PROYECTOS ANTIAUTORITARIxS

BIBLIOTECA LUIS ARMANDO TRIVIÑO

(B.L.A.T)

Valparaíso 07 DE JUNIO DE 2017

Pd. Devuelvan los libros que alguna vez le pidieron a la biblioteca

miércoles, 31 de mayo de 2017

Fruna o el abajismo como narcisismo

Debido a la triste noticia del suicidio de Rolando Venegas, consecuencia del acoso laboral, y la muerte de su compañero de trabajo producto de un ataque cardiaco al enterarse de lo sucedido, Fruna hoy en día está en tela de juicio. Lo que parece ser una práctica común en el mundo laboral causó revuelo no menor en redes sociales. “¿Pero cómo, si Fruna es la marca del pueblo?”, “Nunca me lo esperé de Fruna”, o incluso cuando sabemos que esto no fue un error la cosa se pone peor: “Nos rompiste el corazón Fruna”. Estas frases vienen por lo general de jóvenes abajistas.

Primero que nada hay que puntualizar algo. ¿Qué es un abajista?

Durante toda mi vida escuché sobre el arribismo. Gente que aspiraba a tener mejores condiciones de vida, no tratando de aspirar a grandes puestos ni ganar sueldos millonarios, sino tapando su pobreza y su realidad con una identificación con las clases altas. El abajismo podría considerarse algo análogo. El abajista por lo general es de una clase social alta, pero a medida que su conciencia de clase aumentaba por el entorno en el que estaba (generalmente universidades), esto producía un conflicto con quién era. Era una persona de clase alta, pero para no sentirse explotador y no llegar al punto de ser un desclasado en toda la regla, creó una identidad que conciliara esto. Empezó a vestirse, hablar y pensar como pueblo, pero sin serlo e incluso sin que le importasen mucho las luchas sociales de la clase con la que quería identificarse. Pero había un factor que hacía falta, y es su relación con los objetos de consumo. Música, sitios web, pero lo más importante: las experiencias conjuntas.

Las experiencias conjuntas son algo fundamental para ellos, y el factor nostalgia se volvió importante. Fruna por lo general vendía productos más baratos que Marinela o Evercrisp, y esto indicaba algo. Si Fruna era más accesible, más barato, entonces quienes accedían mayoritariamente a este producto debían de ser la clase trabajadora y el joven abajista así lo comprendió. A esto le sumó lo nacionalista, si era chileno significaba un deber con “lo nuestro”, y que fuesen malas copias de productos extranjeros le agregaba un factor de identidad mucho mayor.

Noesnalaferia se convirtió en un baluarte del abajismo, de la identificación con lo “popular” porque condensaba los sentimientos antes expuestos. Y el factor nostalgia jugó mucho en su popularidad, porque la nostalgia es un sentimiento fuerte cuando el capitalismo sabe manejarlo, de ahí que hoy en día en la cultura pop lo que más se ve es el reciclaje de lo nostálgico. Noesnalaferia promocionó la imagen de Fruna como una marca popular y patrimonio de los pobres. Patrimonio que exigía el deber moral de consumir dichos productos. 


Y es cosa de revisar a Noesnalaferia y los escritos que tratan de conciliar una identidad conflictiva. Para ellos Cristobal Briceño representa lo popular sólo porque no quieren problematizar su gusto. Sin embargo una persona que salió del Grange School nunca entrará en la categoría de lo popular. Y ahora con Fruna pasa lo mismo. Sin centrarse sólo en Noesnalafería, sitios como Loserpower o Así tal cual también levantaron esta imagen de Fruna como lo popular. Es cosa de leer sus propias palabras de reverencia a una marca y cómo establecieron un fetichismo identitario para no sentirse menos “pueblo”.

“este homenaje va porque Fruna es más que simplemente una fábrica de dulces baratos y de dudosa reputación, sino que ya está en la retina de cada uno de los chilenos de barrio, de nosotros los segundo quintil, a los que no nos alcanzaba pa comprarnos algo en el LIDER, pero que siempre contamos con fruna de nuestro lado. Como dije, el “Willy Wonka” del pueblo, pero con todo mérito en nuestros corazones”.[1]

A esto, antiguamente se le llamaba chupamedias. A la “gente de a pie” no le interesa ir por ahí identificándose con cualquier marca que se le pone en frente, quizás sienta nostalgia pero no hace de ella un circo. Lo que menos le preocupa a la gente al consumir, a la clase trabajadora, es si le va a rendir a fin de mes o si lo que consume no le va a dar una enfermedad.
 

Nicofruna, el Willy Wonka chileno es el que mejor aprovecha este sentimiento, porque le produce una rentabilidad fabulosa. Después de todo fue este abajismo e identificación con los productos de la empresa de su padre los que le trajeron el segundo aire a Fruna.

No importa cuánto te gusten los cubanitos de Fruna, la Báltica o cualquier producto que tomes como parte de tu identidad deficiente. No existen marcas del pueblo, no existen empresas que representan lo popular. Tu fanatismo por Báltica, Fruna, Antillanca o cualquier marca, significa sólo una cosa para CCU o Fruna: publicidad. Y mientras sitios como Noesnalaferia le hacen “odas” a empresas negreras, las condiciones de explotación laboral siguen. Quienes trabajan hoy en día no se sienten menos oprimidos después destapar una “cerveza del pueblo” o una Frunacola, quizás ni siquiera tienen el tiempo para salir un día de semana o temen que esa mierda les de diabetes.

Díganle lo grandioso de Fruna y lo popular que es a la persona que no encontró nada mejor que colgarse porque su vida laboral era un calvario o en su defecto a su esposa que también trabaja ahí y debe lidiar con Nicofruna y los negreros que tiene de supervisores, quienes le quitaron a la persona que amaba. Apuesto que le va a parecer genial, incluso les servirá un par de Frunacola para conversarlo.

¿Cuál es el problema con el abajismo? Que poner en un pedestal a una marca, sea la que sea, imposibilita ver las condiciones de explotación de fondo y solamente le es útil a los abajistas por una necesidad narcisista, de querer conciliar sus contradicciones de identidad. Ninguna empresa capitalista por muy linda que nos haga creer que es está exenta de la explotación. El abajismo ha creado de las marcas un fetiche, haciendo que nos fijemos más en los productos que en la gente que los produce.

Para la risa y para el enojo, les invito a leer estos anexos:

Fruna, realmente nos partiste el corazón


Los muertos de Fruna: El prontuario laboral de la popular empresa de confites
 



Diezcorrientes


  [1] Oda a Fruna, el “Willy Wonka” del pueblo

sábado, 27 de mayo de 2017

Invitan a lanzamiento del libro «El Anarquismo y la Emancipación de la Mujer en Chile, 1890-1927»

El viernes 2 de junio será el lanzamiento de un libro que viene a formar parte de las referencias para la profundización de un estudio de la historia de las mujeres en el seno del movimiento obrero y las organizaciones con principios anarquistas: «El Anarquismo y la Emancipación de la Mujer en Chile, 1890-1927», de Manuel Lagos Mieres. Libro de 436 páginas que aborda a la mujer obrera organizada en Chile entre fines del siglo XIX y las primeras dos décadas del siglo XX. Ellas no sólo crearon los primeros sindicatos femeninos, sino que además pusieron en escena pública y debate, sus problemáticas en una sociedad dominada por la Cuestión Social, la explotación capitalista y el patriarcado. Además fueron gestoras de todo un aparataje cultural, cuyo sello identitario era el autodidactismo y la autoeducación. El presente texto intenta dar a conocer la experiencia de estas mujeres en su lucha en diversos campos, tanto en la vida pública como en la privada. 

El lanzamiento será acompañado por Adriana Palomera, doctora en historia y autora, junto a Alejandra Pinto, del libro «Mujeres y Prensa Anarquista En Chile (1897- 1931)» y por Eduardo Godoy Sepúlveda, historiador autor de diversos trabajos entre ellos el libro «La Huelga del Mono». Manuel Lagos Mieres es autor de los libros «Los Subversivos, Las Maquinaciones Del Poder » y de «Experiencias educativas y prácticas culturales anarquistas en Chile (1890-1927)», entre otros trabajos de interés para el estudio del anarquismo en la región chilena. 

La cita será el viernes 2 de junio desde las 19:00 hrs en el centro cultural Axolote Matta, ubicado en Santa Rosa 955, Santiago de Chile. Además de los conversatorios habrá teatro, poesía, música, proyecciones y vino de honor. 

Invitan a taller sobre la Unión Sindical Femenina de Osorno en la Biblioteca Miramar de Puerto Montt


En el año 1931 se creaba la Unión Sindical Femenina de Osorno (USFO), la cual estaba adherida a la Federación Obrera Local de Osorno (FOLO), y a la Central General de Trabajadores (CGT). En ella participarían mujeres anarquistas, sindicalistas y proletarias de Osorno, que se reunían con objeto de «luchar por la liberación política y económica de la mujer».

La USFO propondría el Comunismo Libertario como finalidad, y en ella participarían diversas mujeres, que luchaban −en la línea anarquista− por la construcción de una «sociedad nueva», por la liberación de la esclavitud y explotación, por terminar con las injusticias sociales y la guerra, contra el capitalismo, por la emancipación y reivindicación de la mujer y su conquista de derechos políticos, sociales, económicos; lucha que habría de darse, de modo ajeno a los partidos políticos y a los gobiernos, ajeno al Estado, ajeno al sufragio femenino.


Par ahondar más sobre La experiencia de la Unión Sindical Femenina de Osorno en los años 30, lxs compas de los Talleres de Difusión y Construcción del Anarquismo (TDCA) de Puerto Montt, invitan a un taller de historia social que se desarrollará el día miércoles 31 de mayo a las 19:00 hrs en la Biblioteca Miramar. (Rolando Schmauk con Río Puelche)

Para más información pueden visitar la página de difusión de la Biblioteca Miramar haciendo clic aquí.